viernes, 30 de julio de 2010

Te lo he dicho acaso?

Mi visión de las cosas ha perdido nitidez
Debajo de esta bruma de desencuentros
Miedo y placeres consumados

Tratando de que me acompañes por un camino
Que juntos nunca hemos transitado

Y te quedas ahí… mirándome con ojos opacos
Rehusándote a caminar, midiendo los riesgos a cada paso
Temeroso de recorrer una ruta casi desconocida

Como un ciego que huye de su lazarillo
Asi te encuentras
Confuso
Inmóvil
Inerte
Estancado

Te quiero… ¿te lo he dicho acaso?

Tus miedos son las cadenas que te amarran
Cuando por tu sentir decides dar un paso
E inexorablemente retrocedes

Pero el tiempo continua implacable
Intentando despertar los miedos que decidí entregar a Morfeo
Para no enfrentar un nuevo y culposo fracaso

Y te quiero tonto de corazón dañado
Pero soy conciente de que las penas que dentro de ti habitan me pertenecen


Irónica situación haberles dado a luz con la oscuridad de mis temores.
Alimentadas por la carencia de madurez, las fui forjando
Y hoy fieles discípulas de su maestro
Ansían cumplir con el trillado proverbio.

Te quiero… ¿te lo he dicho acaso?

Te quiero, se escapa de mis labios cuando en ti pienso
Incapaz de detener las sonrisas que voy esbozando.

Concédeme ser tu lazarillo, así podré mostrarte el camino para salir de tu penumbra
Déjame ser el filo que desgarre las ataduras que te apresan

Permíteme ser yo mismo para amarte y así desaparecer dentro de ti
Dejando de ser dos, convirtiéndonos en uno.

Liberemos los miedos
Eliminemos las distancias
Dejemos que la sensación embriagante de nuestros besos
Ocupe el tiempo de nuestros días

Dediquémonos a sentir y a dar un sentido a la vida

Te quiero… ¿te lo he dicho acaso?

No hay comentarios:

Publicar un comentario